sábado, 1 de marzo de 2008

¿A quién le importa un chico en silla de ruedas?

La señora arrastra una silla de ruedas enclenque. El chico tambalea cuando su madre avanza pidiendo permiso arriba del subte.
El chico tiene los tendones de las manos como alambres contraídos.
La señora arrastra a su hijo pidiendo una limosna. El chico cabecea y se queda mirando el techo.
Flaco, raquítico, atado a la silla con un cinturón negro raído.
El que anda en subte quizá lo conozca.

El Jueves en estación Carranza, la señora arrastraba a su hijo. En la estación no hay ascensores. La señora pidió ayuda para subir a su hijo. Dos chicos lo subieron.
Un total de 60 escalones hasta la superficie.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Cande, hoy te vi en el video de critica y me senti representado.

Te felicito!!!!!

viajecomoelorto dijo...

Gracias!!!!!
espero poder hacer cosas importantes para todos
Un gran abrazo

EMO dijo...

En este país a nadie le importa nada, excepto su propio culo.
Yo hago la diferencia con mi gente y trato de sumar personas pero no se quiere enganchar casi nadie...
Es la idiosincracia cultural argentina.
Mejor que venga U.S.A. y nos colonice de una buena vez me parece! hehehehe

Ana dijo...

ya que todos los días viajamos como el orto, no les parece que aunque sea deberíamos respetarnos entre nosotros?
Sugiero bajar las mochilas cuando tenemos que pasar entre la gente, pedir permiso, por favor, gracias, si ves que no podés pasar no empujes!!!!!!!!! esperá que se haga el espacio, y si ves que al fondo del bondi hay lugar correte, de esta manera evitás que otros se queden abajo por que el chofer no puede abrir la puerta..
sabemos que viajamos como el orto, pero una soga entre nosotros podemos tirarnos.. no?